28/8/13

Existencia


Una hoja cae como un tiro que dispararan
hacia la pulcritud de lo que no es, como si nada.

Cuando una idea flota, astillada, como cristal
mas la tarde no le encuentra ya freno
decídese la vida entre ascenso hacia lo mortal
o ser nación de revolución
                                      y desenfreno.

Caminando entre explosiones y estrellas fugaces,
entre los flecos de esa dualidad que no aparté,
como si pétrea fuera vida y fría la mujer.
Son laberintos sin salida y nidos de acapaces.

Son los extintos, los sin vida y los tenaces
los que construyen tal cárcel sin techo ni pared.

22/6/13

Verso libre

Desértica es la vida impune
en un sistema donde todos mienten.
Yo quisiera un lugar en ciernes
en que la buena fe te acune,
no divago con almas completas...
Sólo allí donde no te desprecien por poeta.

Por qué no un lago de benevolencia,
una humanidad de púrpura y oro.
Dejar atrás la soledad si sus presencias.
La solución al por qué si soy yo lloro.

Desde la simpleza del presente
la perfección ondula como sangre
roja, maldita y afluente
de un dolor constituido en enjambre,
como si la bondad no fuera un concepto
y la infección de otra coraza y los calambres
te hicieran, aunque infeliz, perfecto.

Injusta la tiranía de existir
y su burla a lo absurdo de no ser
y de morir viviendo.

11/6/13

Saxo y piano

Es otoño en las avenidas de mi alma. El cariño se me desborda y se vierte como mermelada de melocotón: dulce e intenso en su suavidad. La realidad repiquetea en mis párpados como una lenta lluvia de nata y nieve.

Las manos en los bolsillos, hojas secas lloviendo melancólicas en mi regazo. La vista a lo lejos, en el horizonte de la ciudad, como mirando la belleza del mar ondulando y lamiendo los puentes.

El silencio como revulsivo del tráfico, entre alamedas vacías y personas abrigadas. Cada mirada un islote sobre el marrón acaremelado del lecho de hojas.

Un paso detrás de otro, y a la espalda solo carmín y risas. Lo aterciopelado de la sencillez es lo que llega al confín de mis sentimientos, lo que besa con dulzura mi piel y le desea reponerse, allá en el fondo de mis emociones donde ni el silencio es inquisidor.

Mucha tinta y las manos manchadas de tierra, polvo de ese que no puede cazarse sino al vuelo de lo cotidiano.

Hojas secas de arce en las suelas y una bahía en la retina.

8/6/13

Silencio

La fauna es variada en el bosque de la vida.

Muchos se pavonean como fuego ignoto, cuando sólo son otra llama del incendio que los consume. No logran abrirse paso entre bestias más que por medio de la brutalidad. Se ahogan, exhalaciones como las suyas hacen el aire irrespirable.

Otros fluyen como nata derretida, desprendiendo olor a resurrección. Pero el hedor es más denso que la fina suavidad de cualquier fragancia, y el verde esperanza de sus auras se asfixia en el negro absoluto de la noche.

Las escalas llevan a cumbres tras las que sólo queda bajar.

El ruido arrasa los estertores desesperados de cada melodía. Un silencio supremo se posa sobre los hombros de cada alma, velando por la inutilidad de sus gritos. Un gas apolillado y antiguo en el que los avioncitos de papel se hunden hasta impactar contra la tierra.

Sobre el desaliento que infecta las turbias aguas de nuestro río, un cielo ahumado y sin estrellas perece de polución.

23/5/13

Aire

Un día es un diálogo con la luz.
La gente pasa (pasa)
pero siempre te tienes tú.

Cada día es como otra vez la vida.
Cada vida es una sucesión de días.
Pero cada segundo esconde un destello en el fondo de su alma.

Despertar es sentir el tacto del color entre azahares y zarzas. Pero tras la temporada sólo un cultivo es regado con el sudor del recolector.

Agridulce se precipita la vida, entre los ecos salados y la sangre ácida fluyendo suave.

Penetrante es el olor de la hierba recién cortada.

16/5/13

Retales y cicatrices


Me tambaleo entre dos días,
a medias entre tristeza y alegría.
Dijeron: "coge lo que quieras"
y yo quise no querer
y lo alcancé.
Eso marchitó mi alma.
Me sumió en una espiral
de depresión y de ansiedad
de la que hoy no queda nada.
Me obligué a querer cosas
y ahora sé lo que quiero pero no por qué.

La luz corrompió mi vacío
y me dejó colgando boca abajo en un mundo al derecho.
El viento se llevó los desechos, pero no el frío.
El tiempo me dio lo que he hecho, pero hecho un lío.
Y hoy no queda nada excepto una repugnante cordura.
Tan desequilibrada e impura,
que no la soportaría ni el mismísimo Buda.
A veces chispas de locura,
entre las risas y la sangre seca y dura.

Mejor no tocar lo que está en pie porque sí,
pues todo anda medio claro hasta que empiezo a escribir.

11/5/13

Inopia

Consumo el poco tiempo que me queda como si la vida le hubiera prendido fuego al papel de mi vida. El paso del tiempo es la fuente de mi fuerza.

Las puertas se cierran y las posibilidades se agotan. Cada paso te clava más hondo la guadaña de la Muerte en el cuello.

Cada día es uno de los últimos en los que piensas y tienes que sudar. No importa el fallo muscular si pronto no habrá materia.

Goces o sufras, el fruto de un paso no puede suponer más que progreso. ¿Hacia qué? Ni importa ni puede saberse.

Al borde de un acantilado siempre sopla la brisa.

Gambito de calidad

Tú vales más que el resto [Tu corazón es el puerto]. Nos obligaron a elegir entre tu sudor y sangre y yo dejaría todo colgando por...