¿Para qué ser si no ser es más sencillo? Cualquier persona se empeña en crecer, en evolucionar y mejorar: en ser, tener y conseguir más. Tanto empeño de autosuperación sólo para vivir... Qué tonterías ser tú mismo o fingir sabiendo que vas a no ser relativamente pronto.
Al enfrentarte cara a cara con el entorno éste te señala tus carencias sin piedad ninguna... Qué poca cortesía por su parte. ¿Qué es lo que se le ocurre entonces a las personas normales? Suplir sus carencias. ¡Qué ilógico! Después llegarán otras, y otras, y otras; y si aprendes a ser feliz con ellas -o simplemente eres perfecto- la monotonía, la rutina y la desidia acabarán por consumirte como a una cerilla que ve como se va quemando poco a poco.
Ser una persona pensativa conlleva infelicidad. Esa eterna búsqueda de lo perfecto -qué ingenuidad, desconocer los estragos de una hipotética carencia de fallos- mina la determinación de casi cualquiera (ilusos aparte). Hay un pesimismo inherente a toda mentalidad objetiva producto de descubrir tus propias incapacidades, y ese pesimismo reclama convertirse en eje vital. Qué engañado hay que estar para negarle lo que pide.
Lo peor de la introversión es que te obliga a que el centro de tu vida sea algo que no merece ni una ojeada: tú mismo. Si la vida fuese justa me correspondería la deriva en el mar de la despreocupación tanto ajena como propia. Pero mi propia personalidad no me permite elegir y me mantiene encadenado a la preocupación por mi repugnante yo. No es que me dé asco por lo que soy, sino por estar tan bombardeado con la idea de mí, por estar encerrado en una sala de espejos. Tengo mi reflejo tan visto que me produce náuseas. Es curioso, porque a mis zapatillas también las tengo vistas y no me caen mal (y esto no es una metáfora). Será que con ellas tengo la opción de retirar la mirada.
La evasión me recuerda el motivo por el que me evado. En el fondo da igual, porque aún evadido cualquier punto al que mirara me recordaría el vacío de todo lo que huele a existencia.
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2/10/12
30/5/12
Riesgos
El optimista afirma: "Quién no arriesga no pierde, pero tampoco gana"
El pesimista dice: "Quién no arriesga no gana, pero tampoco pierde".
Es cierto que los riesgos casi siempre comportan un cambio. Por eso quizá sólo sea adecuado tomarlos cuando no estás contento con tu situación actual o, dicho de otra forma, cuando tienes menos cosas que perder que cosas que ganar.
Pero eso no significa que al llegar a un punto de felicidad no haya que volver a tomar riesgos. A la larga, por muy buenas que sean las cosas que tienes a tu alrededor acabas acostumbrándote a ellas, ya no las valoras tanto y terminan por llenarte cada vez menos. Por ello una situación estática no es una opción válida más que para descansar un ratito del camino y coger fuerzas, pues cada segundo de parada te vacía un poco.
Vaya infierno para el conformista, ¿no? Parece que si quieres vivir una vida medianamente plena has de estar jugándotela constantemente.
16/5/12
Complicaciones
A menudo veo que la gente desprecia los problemas de los demás por tener otros que consideran más graves. Quizá sin quererlo, juzgan todos los problemas con arreglo a una escala de gravedad máxima a gravedad irrisoria.
Quizá los problemas no deban ser evaluados así. ¿Tiene menos importancia el amor platónico que rechaza a un adolescente de 16 años y que le hace llorar durante días que perder tu trabajo, por ejemplo? A primera vista parece que la diferencia entre ambos es abismal. Si lo juzgas desde un único punto de vista, el tuyo.
Para ti perder el trabajo supondrá algo así como un futuro oscuro e incierto con perspectivas negativas. Para él perder el único punto de apoyo que tiene no supone algo distinto. Con esto quiero decir que el tamaño de los problemas no depende sólo del problema, también se ve influido por quien sufre el mal. Un problema no es más importante que otro, pues los dos resultan igual de devastadores a causa del punto de vista de cada sujeto: si bien uno puede considerar más importante la economía y letal el carecer de recursos para mantenerse, a lo mejor la otra persona juzga al sentimiento de amor y la espiritualidad como el eje del mundo.
No creo que se deba despreciar a alguien hundido por algo en apariencia nimio. La cantidad de tristeza que genera un problema, sea cual sea, puede ser abismal y el punto de vista del que padece tan 'correcto' como el tuyo, que concedes más importancia a otros asuntos.
O quizá él sólo sea otro idiota que da valor a cosas superfluas.
Quizá los problemas no deban ser evaluados así. ¿Tiene menos importancia el amor platónico que rechaza a un adolescente de 16 años y que le hace llorar durante días que perder tu trabajo, por ejemplo? A primera vista parece que la diferencia entre ambos es abismal. Si lo juzgas desde un único punto de vista, el tuyo.
Para ti perder el trabajo supondrá algo así como un futuro oscuro e incierto con perspectivas negativas. Para él perder el único punto de apoyo que tiene no supone algo distinto. Con esto quiero decir que el tamaño de los problemas no depende sólo del problema, también se ve influido por quien sufre el mal. Un problema no es más importante que otro, pues los dos resultan igual de devastadores a causa del punto de vista de cada sujeto: si bien uno puede considerar más importante la economía y letal el carecer de recursos para mantenerse, a lo mejor la otra persona juzga al sentimiento de amor y la espiritualidad como el eje del mundo.
No creo que se deba despreciar a alguien hundido por algo en apariencia nimio. La cantidad de tristeza que genera un problema, sea cual sea, puede ser abismal y el punto de vista del que padece tan 'correcto' como el tuyo, que concedes más importancia a otros asuntos.
O quizá él sólo sea otro idiota que da valor a cosas superfluas.
14/5/12
Ida de olla metafísica
Entrada sólo apta para quienes tengan ganas de leer y un criterio propio decente, por su alto contenido en estupideces desmoralizantes.
30/3/12
Impotencia etérea
Es desagradable sentir que no hay nada por lo que hacer el esfuerzo y seguir avanzando... Dicen que lo que da un sentido a la vida es un objetivo lejano, algo utópico y que lo suponga todo para ti; de forma que alcanzarlo sea lo más importante que pueda suceder jamás. Los llaman sueños.
El problema llega cuando no tienes ninguno de esos elementos esenciales para conservar la voluntad y el ánimo. En ese momento quizá la solución a todos los problemas sea buscar uno, pero sucede que esa se presenta como la única solución. No parece haber otra opción. Por lo que cuando esa posibilidad es inalcanzable todo se nubla, pierde su gama cromática y queda gris, o incluso negro...
Me explico (aunque no se muy bien para quien, para los pocos que me lean). Si hay algo que te imposibilite encontrar un sueño estás perdido, pues quedas sin anhelos existenciales y tu vida resulta carente de sentido. Por ello cualquier razonamiento del tipo: "Cuando todo termine no habrá servido de nada cumplir el sueño (si algún día se cumple)" acaba con todo. Y es que eso de emplear todo tu tiempo y tus esfuerzos en tratar de alcanzar algo que crees que puede terminar siendo inútil o desvanecerse no es fácil. No es coherente.
Ningún objetivo recoge la perfección absoluta. Todo lo que haga será en vano.
El problema llega cuando no tienes ninguno de esos elementos esenciales para conservar la voluntad y el ánimo. En ese momento quizá la solución a todos los problemas sea buscar uno, pero sucede que esa se presenta como la única solución. No parece haber otra opción. Por lo que cuando esa posibilidad es inalcanzable todo se nubla, pierde su gama cromática y queda gris, o incluso negro...
Me explico (aunque no se muy bien para quien, para los pocos que me lean). Si hay algo que te imposibilite encontrar un sueño estás perdido, pues quedas sin anhelos existenciales y tu vida resulta carente de sentido. Por ello cualquier razonamiento del tipo: "Cuando todo termine no habrá servido de nada cumplir el sueño (si algún día se cumple)" acaba con todo. Y es que eso de emplear todo tu tiempo y tus esfuerzos en tratar de alcanzar algo que crees que puede terminar siendo inútil o desvanecerse no es fácil. No es coherente.
Ningún objetivo recoge la perfección absoluta. Todo lo que haga será en vano.
20/3/12
Factores negativos y positivos de 'la alternativa'
- Romper el mundo perfecto de los familiares y la gente que se supone que te quiere [me resbala que una panda de incultos vea cosas para ellos raras y se desmotive (sí,soy intelectualmente clasista)].
- No poder vivir el resto de tu vida (al final vas a morir igual y se te va a olvidar todo así que qué más da).
- Evitar el sentirse mal y el sufrimiento (aunque se te va a terminar olvidando igual).
Conclusión: da igual suicidarse o no, ni ganas ni pierdes nada. El hecho de que todo sea relativo hace cualquier cosa, incluso la idea del suicidio, indiferente e irrelevante.
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Gambito de calidad
Tú vales más que el resto [Tu corazón es el puerto]. Nos obligaron a elegir entre tu sudor y sangre y yo dejaría todo colgando por...